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Sobre
la enfermedad >
Definición
En Noviembre de 1901 ingresó en el hospital de
Francfurt Augusta D, una paciente de 51 años
de edad que presentaba un cuadro demencial con pérdida
de memoria, desorientación en el tiempo y en
el espacio, expresiones extrañas e incomprensibles,
gritos, lloros, alucinaciones...Esta paciente comenzó
con la enfermedad con un delirio de celos con su esposo,
ante la importancia que había tomado el tema
se ingresó en el hospital. Alois Alzheimer fue
el médico que la trató junto con una serie
de colaboradores del hospital hasta su muerte en 1906,
después de 5 años de tratamiento y evolución
de la enfermedad. Fue entonces cuando Alois Alzheimer
le practicó la autopsia e identificó tres
signos distintos y muy llamativos nunca antes descubiertos;
observó en las neuronas de la paciente cantidades
desmesuradas de ovillos neurofibrilares y placas seniles
al igual que una destrucción y degeneración
de la masa encefálica. El trabajo que recogía
estos resultados se publicó al año siguiente
(1907) con el título "Una enfermedad grave
característica de la corteza cerebral".
La denominación de este cuadro clínico
como Enfermedad de Alzheimer fue descrita por Kraepelin
en 1910.
La Enfermedad de Alzheimer es
el tipo de demencia más común. Entendemos
por demencia el declinar de las funciones intelectuales
del paciente, si lo comparamos con el nivel de funciones
que tenía anteriormente. La enfermedad de Alzheimer
tiene una causa orgánica con lesiones cerebrales,
caracterizada por la destrucción progresivas
de neuronas y constituye un proceso degenerativo en
todos los niveles de funcionamiento del enfermo tanto
mental, físico y social, respondiendo al acusado
deterioro cognitivo o intelectual, conductual o motor
El inicio de la enfermedad va a ser, por regla general,
de tipo insidioso (lento) y progresivo. Al principio
se muestran síntomas tan poco evidentes, que
a menudo pasan desapercibidos tanto para el propio enfermo
como para sus familiares. Esto junto con una estereotipada
atribución de los procesos normales del envejecimiento
hacen difícil su detección precoz.
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