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LOS CAMBIOS DE PERSONALIDAD Y HUMOR

 

Un comportamiento extraño o inusul es con frecuencia uno de los primeros signos de la enfermedad de Alzheimer, a medida que avanza la enfermedad, la anormalidad del comportamiento puede hacer que la convivencia resulte extremadamente difícil,a veces imposible.
A veces parecerá que la personalidad de su ser querido cambia. Los cambios comunes asociados con la enfermedad de Alzheimer incluyen depresión, abandono, apatía, irritabilidad, ansiedad, agitación, desconfianza e inquietud. También pueden ocurrir alucinaciones (ver cosas que no están allí) y delusiones (creencias irracionales). Si estos problemas se presentan de repente, son severos o crean un peligro, coméntelos a su médico.
En general, trate de no tomar personalmente las cosas que su ser querido diga y haga; recuerde que para una persona con la enfermedad de Alzheimer, el inundo puede ser un lugar de mucha tensión. Trate de ver las cosas desde ese punto de vista.

 

La Depresión, suele ser de los primeros síntomas secundarios de la enfernedad. Normalmente los síntomas depresivos se dan en las primeras fases de la enfermedad, cuando el paciente comienza a darse cuenta en lapsos de lucidez de que padece esta enfermedad. Es importante poner atención a estos síntomas, incluyendo pena, pérdida de interés en otras personas y en actividades, cambios en el sueño o apetito, y pensamientos de muerte o suicidio. El paciente se siente sumido en un tunel sin salida, siempre en momentos esporádicos cuando mantiene la consciencia. A demás puede complicar los problemas que experimenta una persona con la enfermedad Alzheimer. Mantenga actividades agradables y contactos sociales para ayudar a evitar la depresión. Si sospecha depresión, hable con el doctor u otro profesional del campo de salud. Qué puede hacer usted ante esta situación: Intente transmitirle seguridad, estabilidad y confianza. Procure comprnderlo, no cuestione sus figuraciones e ideas, intente empatizar con él. Usted va a ser su punto de referencia, su memoria y sus recuerdos. No le reproche cuando cometa algún fallo o estropìcio, y no le recuerde cómo era anteriuormente, aunque sí datos o acontecimientos del pasado. En la medida de lo posible dele alguna tarea o actividad que hacer, por ejemplo, que ponga la mesa, que le ayude a doblar la ropa...Hágale sentir útil no una carga o un peso para usted.

 

La Ansiedad y Agitación se dan en un estadío más avanzado de la enfermedad y va a perdurar durante toda la evolución. Cuando el paciente está más detyeriorado comienza a padecer ansiedad irritabilidad y hostilidad. Una rutina diaria calmada y bien organizada, ayuda a reducir la agitación. La fatiga, confusión, hambre, o enfermedad física son unas pocas de las causas que aumentan la agitación. Es importante observar e identificar los posibles motivos de agitación para cada individuo.Identifique los “signos iniciales que advierten” ansiedad; intervenga proveyendo distracción, seguridad, o modificando la situación antes que la persona se vuelva extremadamente perturbada. Para la agresividad y hotilidad usted debe mantener una postura relajada, ignorando los comportamientos agresivos, íntentele distraer en estos casos con otra cosa, no intente razonar con el paciente, demuéstrele afecto, déjele espacio y dele tiempo, tenga muchísima paciencia.

 

Al progresar y avanzar la enfermedad aumentará el estado de confusión que le rodea. Podría acusarle de cosas que no son ciertas o padecer problemas de percepción en general. Los Delirios y Alucinaciones, son ideas delirantes con un tema real o no sobredimensionado, por ejemplo pueden pensar que la TV les habla a ellos, o que usted está envenenando su comida. Estas ideas pueden causar reacciones violentas del enfermo y/o del cuidador. Por parte del cuidador porque hieren sus sentimientos. Por parte del enfermo porque estas situaciones a menudo le crean mayor incertidumbre y temor. Ante esta circustancia se preguntará qué puedo hacer:

  • No cuestione la veracidad de sus afirmaciones, no le va a entender. No discute ni le contradiga.
  • No levante la voz, intente tranquilizarle. No se enfade
  • Intente apartar su atención del problema, haga que piense otra cosa.
  • No pierda los nervios, no se ofenda por las acusaciones, no le tome en seri sus delirios, recuerde siempre que la enfermedad es la que le hace comportarse así. No se sienta culpable, busque ayuda y comparta sus sentimientos con otras personas.
  • Si hay alucinaciones consulte a su médico para que le administre fármacos específicos.

 

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