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LA INCONTINENCIA DE ESFÍNTERES

En las fases más avanzadas de la enfermedad el paciente pierde la autónoma contención de esfínteres urinarios y fecales, primero uno y después el otro o quizás al mismo tiempo. Éste es un momento delicado, si el paciente tiene aún conciencia de sus actos lo vivirá mal. Podrá esconder en los lugares más insospechados (cajones maceteros, ducha...) los utensilios que haya utilizado para empapar estas pérdidas hasta que su olor los delate. Ante este comportamiento la actitud del cuidador debe ser la siguiente:

Exprese tranquilida y busque la solución más apropiada: hágale ir al bañocada 2 horas, para que se acostumbre progresivamente.

El cuarto de baño debe ser fácil de reconocer, tanto de día como de noche. Ponga una señal en la puerta y deje la luz encendida por la noche, en las fases en que aún el paciente mantiene relativamente el control. Asegúrese de que el baño es cómodo y de fácil accesibilidad.

Utilice ropas que sean fáciles de desabrochar y de quitar, cierres de cremallera y velcro, mejor que botones.

Si la incontinencia se produce por la noche, reduzca el consumo de líquidos durante las horas antes de irse a la cama, a demás fomente el hábito de orinar antes de irse a la cama.

Si a pesar de estas medidas, tiene problemas para controlar la incontinencia, utilice los pañales antiincontinencia aunque siempre que sea posible sólo durante unas horas, no lo incorpore drásticamente.

Si el problema de incontinencia lo tenemos a nivel fecal, deberemos acostumbrarle a que en una hora concreta del día (mejor por la mañana) se siente en el inodoro e intente defecar. Si no diese resultado a esta u otra hora del día será el momento de instaurar el pañal antiincontinencia. Si fuera necesario, puede usar calzones desechables diseñados para adultos, y cubiertas de protección para la cama y muebles.

En cualquier caso informe a su mádico si ocurre incontinencia para saber si la condición puede ser tratada, ya que existe incontinencias infecciosas, problemas de próstata...Podría ayudar recordarle a la persona para que use el baño a intervalos regulares, o caminar con el paciente al baño, y aprender a determinar cuándo, la persona con problemas de lenguaje, pide ayuda.

 

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