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CÓMO AFRONTAR LAS ACTIVIDADES DE LA VIDA DIARIA

Puesto que las habilidades de la persona para aprender y cambiar están limitadas, aquellos a su alrededor deben adaptarse y tener expectaciones realistas. La persona confusa se sentirá más a gusto en un ambiente con el cual está familiarizada. Constancia de actitud y en la rutina diaria servirán de ayuda.
Los quehaceres pueden ser simplificados si le resulta difícil hacer decisiones. Una atmósfera calma y ordenada disminuye la agitación. La repetición y recursos para mantener activa la memoria del paciente, ayuda a prolongar su autosuficiencia. Es importante comprender los cambios de humor de la persona puesto que el razonamiento no funciona. Persuasión pasiva y comunicación no verbal pueden ayudar.
Es importante pasar tiempo agradable en compañía del paciente, haciendo recuerdos, brindándole seguridad y halabándole cuando es adecuado. Promueva la alegría y risa y mantenga un buen sentido del humor. Todos se beneficiarán. Por sobre todo, trate a la persona como un adulto y nunca como un niño.

1. EL ASEO

2. LA ALIMENTACIÓN

3. LA INCONTINENCIA DE ESFÍNTERES

4. TRASTORNOS DEL SUEÑO

5. EJERCICIO Y MOVILIZACIÓN FÍSICA

6. COMPORTAMIENTOS ANÓMALOS Y CAMBIOS DE HUMOR

7. OCUPACIÓN TERAPÉUTICA

8. REESTRUCTURACIÓN DEL HOGAR

 

 

 

 

 

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